El sufrimiento abarca varios tipos de dolor: el dolor meramente físico que aniquila, que amordaza. Éste es terrible, porque hace que las dudas se cuelen por cualquier rendija. El dolor físico prolongado, debilita la voluntad de luchar y a veces hace tambalear la esperanza. Entonces aparece otro dolor, como una tentación enmascarada de sentirse tremendamente solo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario