Se enamoró hasta casi perder el sentido y el norte. Y así aprendió que las heridas de guerra son muy difíciles de curar (o de olvidar). Le encanta beber cosas que estén frías por eso del escalofrío que después te recorre hasta los dedos y ver(te). Hay días que se revela y otros que lo poco que tiene lo da. Ella no tiene miedo está segura de lo que hace, no le importa lo que los demás piensen o digan. Ella busca miradas entre los ojos de la gente.
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