viernes, 8 de junio de 2012

vuelvo a ver perdida la confianza en mí


Días grises, oscuros y negros. Días tristes, desanimados. Días en los que te sientes total y enteramente sola. Días en los que nadie da un duro por ti. Días en los que desearías echarte a dormir y no despertar. Días en los que todo lo malo se hace más grande aun, y no ves ni un pequeño rayo de esperanza. Días y mas días. Desesperanza y soledad. En los que necesitas un abrazo y un ''tranquila, todo saldrá bien''. Solo eso. Una muestra de cariño, alguien que se preocupe por como estás realmente aunque hagas todo lo que puedes por ocultarlo. Pero llega un día en el que además de sentirte la mayor mierda del mundo, nadie está ahí. Y no porque no quieren, si no porque no se dan cuenta. No se dan cuenta de que lo que mejor se te da hoy en día es fingir sonrisas. Disimular lágrimas. Que tragas y tragas hasta que llegas al tope y explotas. Y cuando explotas... pues lo sueltas todo. Y todas esas lágrimas, esos golpes y esas desilusiones que te has tragado salen a la luz más fuertes que nunca. Hundiéndote más aun. Sé que todo pasa, que hay épocas buenas, malas y peores. Pero una se cansa de luchar. De simular sonrisas las 24 horas del día simplemente para la gente vea que en realidad nada te afecta, que nada puede ser lo suficientemente fuerte. Aunque sea todo lo contrario.

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